Cada año, los premios 3digits reconocen el esfuerzo, la disciplina y la pasión de los estudiantes con mejores expedientes del grado de ingeniería informática de la Universitat de les Illes Balears (UIB). No se trata solo de celebrar resultados académicos, sino de visibilizar el trabajo constante, la curiosidad intelectual y la capacidad de superación que definen a quienes destacan en una carrera tan exigente como apasionante.
En la siguiente entrevista, Eduardo Osuna, premiado como estudiante con el mejor expediente del último curso de Ingeniería Informática, comparte su experiencia, sus retos, sus estrategias de estudio y las claves que le han permitido alcanzar la excelencia académica, además de ofrecer una mirada inspiradora hacia el futuro de la informática y consejos para quienes aspiran a seguir sus pasos.
P: Ser el mejor expediente de una carrera como ingeniería informática requiere mucha constancia. ¿Cuál ha sido tu «metodología de trabajo» para mantener ese nivel de excelencia durante todos estos años?
R: La metodología, al fin y al cabo, depende mucho de cada asignatura y, de hecho, diría que ha ido evolucionando a lo largo de mi trayectoria. Lo que sí quiero destacar es que la organización resulta fundamental, ya que lo habitual es llegar a enero o junio con 4 o 5 exámenes globales y otros tantos trabajos finales. En este sentido, considero que la planificación y la buena gestión del tiempo son factores clave para afrontar el cuatrimestre con éxito.
P: Cuando se reconoce públicamente tu trayectoria académica en un acto como este de 3digits, ¿Qué sentimientos te invaden y a quién te gustaría dedicarle este logro?
R: Evidentemente, para mí es un gran orgullo. La verdad es que siempre me he esforzado sin esperar nada a cambio, por así decirlo, así que recibir este reconocimiento lo siento como algo muy especial. Además, durante la entrega estuve reflexionando y me gustaría dedicar este logro a todas las personas que han formado parte del proceso: a quienes, de una forma u otra, me han enseñado algo. A mi familia, a mis amigos, a mis profesores… a todos ellos.
P: De todas las asignaturas y retos que has pasado en la UIB, ¿Cuál ha sido el «hueso» más duro de roer y cuál el que más te ha hecho disfrutar de la informática?
R: Lo cierto es que siempre me han gustado mucho las matemáticas, así que asignaturas como Cálculo de primero no fueron para mí el “martirio” que pueden suponer para otros alumnos. Me resulta difícil elegir una única asignatura especialmente complicada, pero, mirando atrás, recuerdo sobre todo Fundamentos Físicos de 1º, Bases de Datos I de 2º y Programación Concurrente y Compiladores de 3º, que además son materias muy distintas entre sí.
En cuanto a las asignaturas que más he disfrutado, destacaría Teoría de la Computación, que me pareció especialmente interesante porque, a pesar de ser teórica, fomentaba mucho el desarrollo de algoritmos. Y, desde un enfoque más práctico, también disfruté mucho Algoritmos Avanzados, ya que consistía en aplicar diferentes algoritmos en una variedad de prácticas.
P: La informática que viene: como alguien que domina los fundamentos de la ingeniería, ¿Qué tecnologías emergentes te generan más curiosidad y cuáles crees que serán disruptivas en el tejido empresarial de las islas?
R: La inteligencia artificial está en boca de todos hoy en día. A nivel personal, me intriga especialmente ver hasta dónde llegará la generación de vídeos mediante IA, ya que es uno de los ámbitos con mayor margen de mejora. Por otro lado, creo que las herramientas de IA orientadas a la programación —y, en general, los entornos de vibe coding— influirán de forma considerable en la estructura de las empresas a medio plazo. Habrá que ver cómo evoluciona el mercado de aquí a cinco años.
P: A menudo se dice que la universidad y el mundo de la empresa son mundos distintos. Tras este premio, ¿cómo crees que la formación académica de alto nivel que has recibido encaja con las necesidades reales de empresas como 3digits?
R: Personalmente, soy de la opinión de que la universidad no ha de servir únicamente para formar profesionales. Dicho esto, yo creo que el grado nos otorga la capacidad de aprender cualquier tipo de tecnología en la que luego cada uno se acabe especializando. Evidentemente, todos los recién graduados necesitan de un tiempo de adaptación, pero yo creo que al menos en ingeniería informática los graduados salen preparados para adaptarse al mercado laboral.
P: Tu próximo reto: ¿Hacia dónde te gustaría orientar tu carrera profesional a corto plazo?
R: Ahora mismo estoy cursando el Máster de profesorado porque siempre me gustó el mundo de la docencia. Desde mi punto de vista, esto me abre otra puerta más si cabe. No obstante, aún no he tomado una decisión firme al respecto.
P: Mucha gente cree que la informática es solo para gente con un don especial. ¿Qué le dirías a alguien que está dudando si empezar la carrera por miedo a su dificultad?
R: Creo que lo más importante de cara a cursar un grado es que realmente te guste. En ese sentido, prefiero ser cauteloso porque la informática va mucho más allá del uso cotidiano que le damos a los ordenadores. No obstante, nadie debería huir de la carrera por su dificultad, porque al final con esfuerzo y planificación, yo creo que se puede sacar perfectamente. Está claro que no todo el mundo tiene por qué ir al mismo ritmo, pero eso es perfectamente normal y comprensible.
P: ¿Cómo logra un estudiante de alto rendimiento desconectar? ¿Qué aficiones te ayudan a recargar pilas tras una jornada intensa de algoritmos y código?
R: Para desconectar, sigo siempre una regla de oro: dedicar mi tiempo libre a cinco actividades que me ayudan a equilibrar mi día a día —deporte, lectura, videojuegos, series y planes con amigos. En cuanto al deporte, suelo optar por disciplinas más sociales como el bádminton, el pádel o el fútbol, que me permiten liberar tensión y, al mismo tiempo, divertirme. Por otro lado, actividades más individuales, como sumergirme en un buen libro, también me sirven para abstraerme por completo. Creo que es fundamental saber desconectar de la universidad o del trabajo. Por eso, además de estas aficiones, mantengo dos hábitos que me han resultado muy útiles. El primero es no estudiar nunca después de las 20:30; poner un límite claro me ayuda a respetar mis tiempos de descanso. El segundo es evitar irme a dormir justo después de estudiar: siempre reservo un rato, aunque sea breve, para hacer algo que me relaje. Son costumbres muy sencillas, pero me ayudan a desconectar de verdad y a mantener mi mente en equilibrio.
P: Un mensaje a los futuros compañeros: ¿Qué consejo le darías a los alumnos que acaban de empezar en la UIB y que aspiran a seguir tus pasos en la V edición de estos premios?
R: Como comentaba antes, mi principal recomendación para quienes comienzan es que se organicen bien y trabajen de forma constante. Cada estudiante avanza a su propio ritmo, y eso es perfectamente válido siempre que no se deba a una falta de planificación o esfuerzo. También los animo a disfrutar de la carrera y a aprovecharla para hacer nuevas amistades. Habrá asignaturas que les entusiasmen más y otras menos, pero todas forman parte del proceso. Al final, incluso de las materias más complicadas, uno suele llevarse aprendizajes y anécdotas que recuerdas con el tiempo.
El testimonio de Eduardo Osuna confirma algo que desde 3digits observamos cada año: detrás de los mejores expedientes no hay fórmulas mágicas, sino una combinación de pasión, organización, hábitos sólidos y la capacidad de disfrutar del camino, incluso cuando aparecen asignaturas difíciles o etapas de mayor presión.
Desde 3digits celebramos la trayectoria de Eduardo, le deseamos lo mejor en los desafíos que están por venir. Y a quienes aspiran a recoger su testigo en la próxima edición, un recordatorio clave: la excelencia no se improvisa, se construye día a día, como demuestran historias como la suya.
